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CONCURSOS Y QUIEBRAS EN TIEMPOS DE PANDEMIA

En la Argentina de la pandemia, la crisis económica ya ha explotado, no es algo que esté por venir, sino que arrancó y,  sinceramente, no podemos prever hoy la magnitud que alcanzará.

Con niveles récord de emisión monetaria, el panorama que se viene tiene un diagnóstico muy claro: pandemia económica con una marcada crisis en el sector Pyme y grave afectación del giro de la economía nacional en su totalidad.

A los operadores del derecho les queda, entrar en el terreno de lo preventivo, ya sea acudiendo al respirador artificial del concurso preventivo judicial, o los acuerdos preventivos extrajudiciales.

Empresarios que se deben poner el traje de superhéroes para mantener a sus trabajadores, a la firma y a sus proveedores en condiciones tales que hagan viable la continuidad de la actividad. No es tarea fácil y cada vez más requiere agudizar el ingenio a límites antes insospechados.

La caída de la actividad económica a mínimos históricos, como consecuencia de haber decretado el Gobierno el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio desde el 20 de marzo, y que afecta fuertemente a la situación financiera de las empresas, no está provocando, como podía esperarse o como sucedió en otras crisis, una avalancha de pedidos de concursos de acreedores en la Justicia, por la imposibilidad de pagar las deudas.

Según los profesionales que trabajan en los casos, las empresas –tanto grandes como chicas- hoy buscan cerrar acuerdos privados con sus proveedores o directamente “bajan las persianas” sin pasar por un proceso judicial, que suelen percibir como largo y costoso.

No va a ser como en 2001 y 2002. Estamos en una situación nunca vista. Previo a presentarse a concursos y quiebras, muchas empresas tratan de arreglar una salida con sus acreedores o directamente cierran. 

Profesionales en la materia no piensan que vaya a haber una catarata de pedidos porque se están haciendo muchos acuerdos privados por fuera de la Ley de Concursos y Quiebras, y los que piensan que van a seguir, están renegociando.

Por el entendimiento de la generalidad de la situación y su carácter transitorio, los acreedores y proveedores están más abiertos a lograr acuerdos privados de reestructuración de deuda, incluyendo esperas temporarias, capitalización de intereses y financiación de ventas, entre otros. Además, estas reestructuraciones privadas permiten negociar con cada proveedor y acreedor en forma independiente, atendiendo a las necesidades y posibilidades de cada uno.

En Salta, según datos del Poder Judicial, ya había sucedido luego de la última fuerte crisis económica del país en 2001 un aumento en las presentaciones judiciales concursales y de quiebras. Después de esos años hubo una meseta, pero entre los años 2018 y 2019 se vio un fuerte incremento. En 2018, fueron 22 los pedidos de concursos preventivos presentados y 28 los pedidos de quiebras, mientras que en 2019 fueron 42 los pedidos de concursos y 30 pedidos de quiebras.(Gráfico 1)

En lo que va de este año y durante el Aislamiento Social Obligatorio en nuestra provincia se presentaron solamente 8 pedidos de concursos y ninguna quiebra hasta el momento.(Gráfico 2)

Según especialistas consultados, en Salta, priman las pymes y micro pymes que no poseen equipo de trabajo que puedan hacer proyecciones de riesgo, por ello para el empresario abrir un concurso preventivo de quiebras es el último recurso. En general se trata de procedimientos largos y costosos.

Gráfico 1

Fuente: Poder Judicial de Salta

Gráfico 2

Fuente: Poder Judicial de Salta

Si el gran desafío económico y social es que el país pueda volver a trabajar productivamente, para ello es presupuesto evitar la quiebra o cierre masivo de tales actividades. Por lo que la necesidad y urgencia de una modificación en la legislación concursal aparece como algo imprescindible y urgente que no admite dilaciones por discusiones inconducentes de ninguna naturaleza.

Es por ello que el 31 de Julio fue aprobado en la Cámara de Diputados y remitido al Senado el texto con la reforma a la Ley de Concursos y Quiebras N°24522 que establece entre otras modificaciones la suspensión de los pedidos de quiebra y ejecuciones judiciales, la extensión del período de exclusividad de los entes concursados, entre otras.  Estas medidas otorgarían a los deudores tiempo para alcanzar reestructuraciones privadas y recuperar la actividad económica.

La ley concursal no va a resolver problemas estructurales de nuestro sistema económico, pero contribuirá a dar respuesta como hipótesis de mínima, a quienes se encuentren transitando su procedimiento y a un eventual crecimiento en la tasa de litigiosidad, suponiendo que los afectados por la catástrofe en la administración de sus patrimonios puedan sobrevivir y alcanzar la instancia judicial.

Sin empresas viables no hay posibilidad alguna que nuestro país pueda, algún día, alcanzar un buen estado de “salud” económica y de prosperidad para los trabajadores, quienes en definitiva dependen de la empresa como base de su sustento.

Los médicos son los héroes de la pandemia de la salud. Ahora les toca a los empresarios ser los héroes de la pandemia económica. El trabajo del resto de nosotros es dejarlos trabajar y hacer lo suyo. Un país grande y próspero solo será posible con empresas viables.

 

 

Por: Marilina Barahona

Fuentes: Poder Judicial de Salta. Infoleg