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Informe de Coyuntura N° 14

UN PRESUPUESTO QUE NO ENTENDIÓ LAS URNAS

El análisis del presupuesto provincial resulta para nada trivial si lo que se quiere hacer es un análisis de la situación política por la que atraviesa la provincia y la priorización por parte de la autoridad local con la que dota a cada necesidad subyacente.

Si bien el presupuesto no implica la realización material de las acciones vertidas en él, sí involucra una carta de intención en la que se determina los alcances de la política pública y la planificación del gasto para el año entrante.

Lo primero que se puede observar en el presupuesto provincial para el año 2014 es que se mantiene la estructura de recursos 20 – 80 en los que el primer número responde a los recursos generados en la provincia, mientras que el 80 por ciento de los ingresos representan lo transferido por nación, más concretamente,  la estructura de ingresos es de 19,7% de recursos propios mientras que un 80,3% se refieren a diferentes régimenes de transferencia de Nación a la provincia.

Una vez más el gasto en personal es el principal componente del gasto estimado, llegando a representar el 45,07% del total, esta erogación es la correspondiente a 64.896 empleados públicos, esto es 3.446 empleados públicos más, este incremento es el tercero  en magnitud durante toda la gestión del Dr. Urtubey, dicha participación fue tomada antes de los conflictos salariales acaecidos durante esta última semana, por lo que se estima que el gasto en este ítem va a ser mucho mayor.

De los $12.449.054.425 presupuestados para el 2.013, se pasará a un presupuesto de $16.713.925.253 para el 2014. El menor aporte de la provincia al presupuesto actual puede explicarse con relativa facilidad. Y es que sucede que los grandes contribuyentes son justamente los que no son tenidos en cuenta para la tributación provincial. Los items en donde la provincia recaudará más que en el 2013, se logran a un ritmo inferior al de la inflación; mientras en otros ni siquiera la inflación ayuda a inflar un poco las cifras.

En el caso de los recursos tributarios, la recaudación provincial pasara de $2.006.458.380 en el 2013 a $2.608.541.741 en el 2014, lo que supone un incremento del 23%; o el caso de los recursos no tributarios que de $370.490.132 un año atrás, se pasara a recaudar $405.527.729 representando un incremento de casi un 9%.

El congelamiento de los ingresos en los rubros relacionados con la generación propia de ingresos habla del propio funcionamiento estatal. El esfuerzo gubernamental por no tocar la estructura impositiva termina condenando a los sectores de ingresos estándar a una fuerte presión fiscal, mientras los agentes económicos importantes no son sujetos pasivos de la obligación tributaria. La mayor recaudación 2014 por el rubro “Recursos Tributarios provinciales”, proviene del impuesto a las Actividades Económicas. Se estima recaudar en el 2014 $2.175.009.727: un 25% de incremento con respecto a lo estimado para este 2013. El segundo rubro en importancia es el del impuesto al sello: $250.708.437.

La exención alcanza sectores tales como el agro, la minería, la industria y el turismo las leyes 6.025, 6.064, 7.124 y 7.679 son los mecanismos legales por los cuales estas exenciones se hacen operativas. Actores que a su vez se encuentran exentos del Impuesto a los Sellos, es importante destacar que los mismos son justamente de los sectores que aportan con mayor cantidad de PBG a la provincia, y que en algunos casos como es el de la agricultura, su contribución a la generación de empleo es ínfima. En este caso, se desvirtúa el objeto de las leyes que tienen como principal consideración la instalación de las empresas con el motivo de generar mayores y mejores puestos de trabajo.

Cabe destacar que la contrapartida del estancamiento de los recursos generados en la provincia se encuentra en los recursos tributarios de origen nacional, esto es, las transferencias por el régimen de coparticipación y otros regímenes especiales, los que avanzaron de $7.955.014.500 en el año 2013 a $10.841.892.800 en 2014, lo que representa un aumento del 36,29%.

Yendo al rubro de los gastos, como se dijo anteriormente, el presupuesto grafica las prioridades de la administración del estado provincial.

En el caos muy demandado de la obra pública, vemos que lo que se estima gastar para el periodo entrante es tan sólo un 0,5% mayor a lo invertido durante 2013, en particular, se pasa de más de 1.359 millones en 2013, lo que representó un 10,92%, a poco más de 1.908 millones para 2014, es decir un 11,41% del gasto total, se debe rescatar que pese a que estos montos puedan parecer exorbitantes, son proporciones mucho menores al 17,07% que representaba la obra pública en el gasto de la gestión para el año 2007.

Por otra parte mirando los gastos pertenecientes a dos ministerios como lo es el caso del ministerio de turismo y de gobierno, se puede ver una realidad que ha sido constante durante toda la gestión actual, la gran importancia que se da a los llamados servicios no personales (rubro en el que se cuentan publicidad, pasajes y viáticos), en el primero de los casos el gasto presupuestado para la partida es del 27,32%, mientras que en el caso del ministerio de gobierno, los servicios no personales llegan a representar el 49,35% del total destinado para esa repartición.

Como se puede ver, existe una clara orientación de la política pública, apostada la misma a los gastos corrientes, representados en personal y servicios y en detrimento a la obra pública. Gastos que muchas veces no resultan los adecuados para la realidad de una provincia que utiliza el empleo público para  disimular el estancamiento en la generación de puestos de trabajo registrados, sin tener en cuenta algunos efectos nocivos como la excesiva burocratización de la administración gubernamental.