Según datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) analizados
por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), la pobreza en Argentina habría disminuido
significativamente en el segundo semestre de 2024, alcanzando un 36,8%. Esta cifra
representa una notable reducción en comparación con el 52,9% registrado en el primer
semestre del mismo año y el 41,7% del segundo semestre de 2023.
El economista de la UTDT, Martín González Rozada, a través de su «nowcast» de pobreza,
estima que la tasa de pobreza para el semestre julio-diciembre de 2024 se sitúa en 36,8%,
con un intervalo de confianza del 95% entre 35,3% y 38,2%. Desglosando por trimestres, se
proyecta una tasa de 38,8% para el tercer trimestre y 34,8% para el cuarto trimestre de
2024, lo que representaría el nivel más bajo desde 2019.
El presidente Javier Milei destacó estos avances en una entrevista, afirmando: «La pobreza,
en la frecuencia mensual – medida por la Universidad Di Tella – por Martín González
Rozada, de 57%, la bajamos a 36%, es decir, bajamos 21 puntos la pobreza. Sacamos casi
10 millones de personas de la pobreza». Es importante señalar que la cifra del 57%
corresponde a una estimación del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad
Católica Argentina (UCA) de enero de 2024, mientras que la reducción oficial según los
datos del Indec sería de aproximadamente 16 puntos porcentuales respecto al primer
semestre de 2024 y de casi 5 puntos en comparación interanual.
Esta disminución en la tasa de pobreza se atribuye principalmente a la desaceleración de la
inflación y a la estabilización de la economía, factores que han mejorado el poder
adquisitivo de los ingresos laborales en los sectores medios. Sin embargo, es crucial
continuar monitoreando estos indicadores para asegurar que las políticas implementadas
mantengan su eficacia y contribuyan a una reducción sostenida de la pobreza en el país.
Las estimaciones coinciden con las realizadas por el economista Leopoldo Tornarolli,
investigador senior del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), que
depende de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). “La inflación es el fenómeno que
explica en los últimos años la evolución de la pobreza monetaria, que es como se llama la
medición de la pobreza argentina, que es por ingresos. Este método es muy sensible a la
variación de la inflación. Si el Gobierno lograba desacelerar la inflación, iba a haber una
caída en la pobreza. Quizás no se esperaba una caída de esa magnitud”, dijo en una
entrevista con este medio.
En resumen, los datos preliminares indican una tendencia positiva en la reducción de la
pobreza en Argentina durante 2024, alcanzando niveles no observados desde 2019. No
obstante, es esencial mantener y fortalecer las políticas económicas y sociales que han
facilitado esta mejora para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
